
Intereses estratégicos y recursos en juego bajo el hielo ártico (Foto: Instagram)
Desde 1867, Washington ha intentado adquirir o anexar el territorio en cuestión, motivado por intereses geopolíticos y económicos.
El principal impulso de esta estrategia radica en la posición estratégica de la región, que ofrece ventajas en rutas comerciales y despliegue militar.
Además, la zona cuenta con importantes yacimientos minerales de alto valor industrial, lo que refuerza su atractivo para la política estadounidense.
A lo largo de más de un siglo y medio, estos factores han marcado la constante insistencia de Washington en hacerse con el control de dicho territorio.


