En enero de 2015, en el Centro Médico Regional de Tomball, Texas, George Pickering protagonizó un grave incidente al impedir que los médicos desconectaran los aparatos de soporte vital de su hijo, George Pickering III, de 27 años, tras ser declarado con muerte cerebral. El enfrentamiento movilizó a la policía local durante unas cuatro horas.
George III había ingresado tras sufrir un derrame, y los médicos consideraron irreversible su estado. El hospital inició los trámites para desconectar el equipo y contactó con una organización de donación de órganos, pero el padre exigió más tiempo antes de aceptar la decisión.
“Se estaban moviendo demasiado rápido: el hospital, las enfermeras, los médicos. Supe que si tenía tres o cuatro horas sabría si George estaba en muerte cerebral (…) En ese momento estaba ciego. Sólo sabía que necesitaba ese tiempo con George”, declaró Pickering en una entrevista a KPRC-TV.
En su desesperación, el padre sacó un revólver y amenazó a empleados y agentes de seguridad que se aproximaban a la habitación: “Os mataré a todos”, según informó The Washington Post. La situación llevó a la intervención de un equipo de la SWAT, que negoció su rendición durante varias horas.
Aunque otro de sus hijos logró desarmarlo inicialmente, George Pickering afirmó tener un segundo arma y permaneció encerrado en la habitación junto al joven, con las cortinas cerradas. Durante el tenso periodo, sostuvo la mano de su hijo y señaló haber notado presión en los dedos, lo que interpretó como actividad cerebral.
Tras constatar que no portaba armas, Pickering se rindió sin disparar. Fue detenido y acusado de “asalto agravado con arma mortal”, permaneciendo en prisión más de diez meses hasta que retiraron los cargos y quedó en libertad.
Semanas después, los médicos comunicaron que George Pickering III tenía posibilidades de recuperación y, efectivamente, se recuperó por completo. En otra entrevista a KPRC, el joven afirmó: “Se violó una ley, pero por todas las razones correctas. Estoy aquí gracias a eso. Fue amor (…) Lo importante es que estoy vivo y bien, mi padre está en casa y estamos juntos de nuevo”.


